|| POLÍTICA ARGENTINA E HIPOCRECÍA POLÍTICA
La hipocresía de la clase política argentina no tiene límites. Sería ocioso abundar en ejemplos que caractericen esa definición, pero sí quiero detenerme especialmente en una de las últimas muestras de esta afirmación. Se ha discutido en los últimos días sobre la responsabilidad de los jueces penales respecto de la inseguridad, percibida a partir de los hechos de violencia que han sido noticia en los últimos tiempos.
En ese tren, hemos escuchado y leído reproches de funcionarios y ex funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, gobernadores, intendentes, legisladores y otros actores de la política nacional dirigidos a “los jueces”, criticándolos o bien muy genéricamente y sin profundizar, o bien por la vía opuesta, generalizando a partir de alguna decisión específica, única y aislada (en ambos casos, llegando siempre al mismo resultado: una absoluta falta de profundidad y seriedad en la crítica). Un ejemplo de ello es la actitud escandalizada que se genera ante el goce de la libertad ambulatoria durante un proceso penal en trámite de personas que supuestamente han delinquido. http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=13950
|| REALIDAD POLÍTICA Y ECONÓMICA DE ARGENTINA
El "modelo de dólar alto" ha logrado congregar el apoyo de amplios sectores (muchos de los cuales, vale recalcarlo, se beneficiaron ampliamente durante la vigencia del "modelo de los noventa") y se sostiene en un bloque social en el que el liderazgo es ejercido por grandes empresas y grupos económicos nacionales y extranjeros cuyo ciclo de acumulación y reproducción ampliada del capital se encuentra fuerte y crecientemente transnacionalizado.
Si bien el nuevo "modelo" ha logrado que la economía empezara a crecer (fenómeno previsible tras cuatro años de caída profunda), el tipo de estructura productiva existente (que denota un ostensible grado de primarización), las características estructurales de los actores que conducen el bloque dominante y los tremendos legados de la Convertibilidad en muy diversos planos (situación social, desarticulación productiva, niveles insostenibles de endeudamiento externo, etc.) plantean muchas más dudas que certezas en cuanto a la validez de uno de los principales argumentos utilizado por los defensores del nuevo patrón de desenvolvimiento del capitalismo doméstico para legitimarlo: que más temprano que tarde el crecimiento "derramará" y se mejorarán notablemente las condiciones de vida de la mayoría de la población. http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=803 |